La trata de personas, se esconde a simple vista

Usted, ha hablado a menudo sobre la trata de personas como un problema pro-vida. ¿Podría explicar por qué es eso?

La trata de personas es una afrenta a la dignidad humana. Es una forma moderna de esclavitud. Es un delito con motivación económica en el que una víctima, a través de la fuerza, el fraude o la coacción, se ve obligada a participar en actos sexuales o laborales comerciales. Los informes gubernamentales indican que hay entre 14,500 y 17,500 personas en los Estados Unidos, que son objeto de tráfico cada año. El informe más reciente del Departamento de Servicios para Niños y Familias de Luisiana señala que, el 52 por ciento de las víctimas de trata de personas en el estado eran menores de edad, y el 11 por ciento tenía menos de 12 años. Los tres estados con la mayor actividad de trata de personas son California, Nueva York y Texas. Debido a que Nueva Orleáns es un centro turístico, nuestra ciudad es un imán para quienes son víctimas de la trata con fines sexuales. El Informe federal sobre la trata de personas en 2018 indicó que el 95 por ciento de todos los casos de trata criminal activa, a nivel federal, eran casos de trata sexual. Los informes también indicaron que, “la gran mayoría de los modelos de negocios, involucran, sexo comercial basado en Internet”. Por lo tanto, las redes sociales son una herramienta indispensable para alimentar la trata de personas.

¿Qué está haciendo la arquidiócesis para combatir este mal?

Puede que la gente no lo sepa, pero ante sus ojos en Bourbon Street y en Tulane Avenue, ls mujeres están siendo compradas y vendidas, para actividades sexuales. Debbie Shinskie, la directora de nuestra oficina de Respeto a la Vida, ha incursionado en lo que está sucediendo. Debbie y otras pocas mujeres caminan de forma regular y anónima, en Bourbon Street, y se involucran de manera confidencial con las mujeres que ven y que muestran signos evidentes de ser víctimas de la trata. 

Simplemente, hablan con las mujeres, y les preguntan si necesitan ayuda para liberarse de lo que están haciendo. Debbie tiene recursos disponibles para las mujeres, si ellas están dispuestas a escuchar. Van en días diferentes y, en diferentes momentos del día, porque las víctimas de la trata, siempre están trabajando. En la avenida Tulane, Debbie se ha unido a la Iglesia de la Asamblea de Dios, para hacer difusión. Justo antes de Navidad, el Comité Arquidiocesano de Trata de Personas y la oficina de Respeto a la Vida recolectaron los suministros necesarios para las mujeres que están siendo víctimas de la trata en la avenida Tulane. Los estudiantes del grupo Wolf Pack for Life de Loyola  proporcionaron mochilas para los artículos, y Debbie fue con los representantes de la Asamblea de Dios, que conocen bien a las víctimas, para entregar las mochilas. Debbie dice que no muchas personas se dan cuenta de que la mayoría de las víctimas de la trata en la avenida Tulane, no tienen hogar y, que pueden estar peor que las mujeres de la calle Bourbon. Es raro que una mujer decida alejarse, pero sucede. Muchas de estas mujeres, nunca se han sentido amadas antes. Es muy difícil para ellas alejarse, porque sus proxenetas tienen un control psicológico sobre ellas. Temen a sus proxenetas y, temen que no puedan hacer nada más.

¿Qué pasa con el fin de hacer cumplir la ley?

Nosotros, por supuesto, no somos una operación encubierta. Queremos ofrecer a las mujeres un salvavidas. Si una mujer quiere ayuda, ciertamente podemos hacer que la policía lo haga. Uno de mis sueños es que, la ley estatal aborde este tema. En este momento, si alguien es arrestado por vender sexo, es un cargo de delito grave. Pero para aquellos que compran sexo, el cargo es un delito menor. Eso es muy injusto. El comprador está traficando en la venta de otra persona humana, lo cual, es una afrenta a la dignidad humana. Creo que eso debería ser un delito grave. No se puede legalizar la prostitución, por lo que tiene que haber algún tipo de cargo por la transacción. Pero cuando hablamos sobre la reforma de la justicia penal, deberíamos hablar sobre darles a estas mujeres una estrategia de salida. Necesitamos tratar a las víctimas como víctimas y, darles algo que no las marque legalmente de por vida. Hay tantas mujeres cuya madre, tal vez la vendió a un proxeneta. Su madre o su padre, pueden haber sido drogadictos. Muchas veces el tráfico es familiar. Muchas veces su madre fue traficada. Necesitamos tener algún tipo de estrategia de salida, porque en este momento, no saben cómo moverse del punto A al punto C.

El viernes 8 de febrero, la Fiesta de Santa Josefina Bakhita, es un Día Internacional de Concienciación y Oración, contra la Trata de Personas que, llama al “silencio” en las redes sociales y, la conciencia sobre la trata de personas. La arquidiócesis, también está celebrando una liturgia ese día. ¿Nos puede contar sobre eso?

Sabemos que los traficantes utilizan las redes sociales para atraer a los jóvenes a la condición de víctimas, y la utilizan para anunciar a sus niñas y sus niños. Los compradores usan las redes sociales para comprar víctimas. Las redes sociales son una herramienta de comercio. Entonces, ese día, le pedimos a la gente: “No publiques, reza”. Las redes sociales son ruidosas, por lo que estamos oponiéndonos a ese sistema. Nos quedamos en silencio, en solidaridad con la víctima. Entonces, en lugar de publicar esa foto en Instagram, di una oración. 

La arquidiócesis pondrá a disposición el Rosario, las Confesiones, la Misa y, un servicio de oración por la trata de personas, el 8 de febrero, en la parroquia St. Edward the Confessor, 4901 W. Metairie Ave., en Metairie. Comienza a las 5 p.m. y concluye alrededor de las 7. Incluso, si no puede asistir a esa Misa, puede participar en una novena arquidiocesana, para poner fin a la trata de personas del 9 al 17 de febrero. El enlace es: https://nolacatholic.org/novena-to-end-human-trafficking. También, estamos haciendo planes para el próximo año, el 8 de febrero de 2020, para un gran simposio sobre la trata de personas en la arquidiócesis. Ofrezca sus oraciones y su apoyo, a Debbie, y a sus colegas, por todo el importante ministerio pro vida en el que están comprometidos.

Las preguntas para el Arzobispo Aymond, se pueden enviar a: clarionherald@clarionherald.org.

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