Deja que Cristo brille su luz en nuestra oscuridad

Que las abundantes bendiciones de Dios estén con ustedes, mientras celebramos esta gran fiesta de Pascua, la resurrección de Cristo.

“¡Jesús ha resucitado! ¡Él no está aquí!” Esas son las palabras que escucharon las mujeres, cuando fueron a la tumba ese domingo por la mañana. Estaban buscando el cuerpo de Jesús para ungirlo.

Estaban totalmente confundidas, y no fue hasta más tarde, cuando se dieron cuenta de que la promesa que Jesús se había realizado: “Resucitaré de entre los muertos” se ha cumplido.

Eso es lo que celebramos el Domingo de Pascua: que el Señor Jesús sufrió y murió por nosotros, y resucitó de entre los muertos, y ahora vive para siempre con el Padre.

Al celebrar esta gran fiesta, tal vez nos invite, antes que nada, a entrar en la tumba con Jesús. ¿Cuáles son algunas de las cosas en la vida, que nos quitan la vida, tal vez, incluso, nos hacen sentir medio muertos?

Algunas de esas pueden ser tensiones en casa; algunos de ellos podrían estar lidiando con nuestra propia identidad o auto-imagen. Otras pueden ser dificultades y problemas en el lugar de trabajo, o en la comunidad o, tal vez, adicciones, que son tan comunes en la actualidad.

Ve a la tumba, reconociendo cualquier debilidad que pesa sobre ti y te quita la vida, y deja que Cristo resucitado, traiga su luz a tu quebrantamiento. Deja que traiga su luz a tu oscuridad, y te llame a salir de la tumba. Deja que el Cristo resucitado, respire el espíritu de vida, el amor y la paz en tu corazón.

Espero que me acompañen, al darse cuenta, de que no solo en nuestras propias vidas es que vivimos en la oscuridad, sino también, en nuestro mundo de hoy, cuando vemos el increíble número de guerras y rumores de guerra, violencia, asesinato, racismo y odio.

Hoy, es muy común usar palabras para ofender y herir a las personas. De repente, en nuestro mundo de hoy, está bien decir todo lo que queremos sobre cualquier persona. Podemos decirlo directamente en su cara, o publicarlo en Twitter o Facebook.

Hay una gran cantidad de violencia en nuestro mundo. Mira lo que sucedió en Florida en esa escuela, el que ponía las bombas en Austin, y la lista continúa.

Cuando entramos en la tumba, ciertamente llevamos nuestras propias tinieblas, pero también llevemos la oscuridad de nuestro mundo, y le pidamos al Cristo resucitado que nos use, para traer luz y esperanza a este mundo que a veces se rompe.

Esta es una gran fiesta. Es la fiesta más importante de nuestra Iglesia, porque el Señor Jesús nació, vivió entre nosotros, sufrió y murió, y resucitó de entre los muertos. Y, él viene a resucitarnos de las muertes que a veces experimentamos. Él viene a resucitarnos, a una nueva vida en él.

¡Que tengan una muy, muy bendita Pascua!

El Arzobispo Aymond puede ser contactado en: clarionherald@clarionherald.org.

You May Also Like