La persecución anticristiana llama nuestra atención

Una fundación papal llamada, Ayuda a la Iglesia Necesitada, examinó recientemente la realidad de la persecución religiosa en todo el mundo, y concluyó que, no solo es el cristianismo, “la comunidad de fe más oprimida del mundo” sino también que, “el genocidio  y otros crímenes contra la humanidad” amenazan la existencia de la Iglesia en los principales países y regiones. ¿Qué tan difícil es que esto sea comprendido por la mayoría de los estadounidenses?

Realmente me preocupa que, la mayoría de los estadounidenses, no entiendan ni reconozcan que, la persecución anticristiana es una realidad en muchas partes del mundo. Escuchamos el “viejo” proverbio todo el tiempo: “Corazón que no ve, Corazón que no siente”. Los proverbios son “viejos” porque son verdaderos. Si una atrocidad no nos afecta personalmente, entonces podemos compartimentar sus efectos, y simplemente, pasar a la siguiente historia, programa de TV, película o juego de fútbol. Jesús no enseñó nada como  “Corazón que no ve, Corazón que no siente.” Por el contrario, nos llama todos los días para unirnos en solidaridad con los oprimidos. El proverbio debería ser: “El daño que se le hace puede que no este muy la vista, pero le ofreceremos nuestras oraciones y nuestro apoyo material, porque son nuestros hermanos y hermanas; ustedes son hijos de Dios.”

¿Es difícil asimilar las observaciones de la Ayuda a la Iglesia Necesitada?

Es difícil leer algunos de estos informes porque, como estadounidense, crecí en un país en el que la libertad religiosa, ha sido un derecho preciado y fundamental. La libertad religiosa está consagrada en nuestra Constitución. La libertad religiosa también, fue una gran preocupación del Concilio Vaticano II. Los padres del Concilio emitieron un importante documento llamado “Dignitatis humanae”, que declaraba que, la persona humana tiene un derecho fundamental a la libertad religiosa. En los últimos años, hemos visto una erosión de la libertad religiosa, incluso en los EE. UU. – batallas por los derechos de conciencia, en los que los médicos no podrían optar por abandonar los procedimientos médicos que van en contra de sus creencias religiosas o batallas contra Iglesias, obligadas a ofrecer cobertura de seguro para procedimientos que consideran moralmente incorrectos. Pero lo que está sucediendo en China, Corea del Norte, Arabia Saudita, Siria, Iraq, India, Nigeria, Pakistán, Eritrea y otros países, es una afrenta a la dignidad humana y la libertad religiosa, en una escala que es difícil de comprender. En términos del gran número de personas involucradas y la gravedad de los crímenes cometidos contra los cristianos, sabemos que, la persecución de los cristianos de hoy es peor que en cualquier otro momento de la historia. Las estadísticas son difíciles de obtener, porque no tenemos transparencia en esos países, y no tenemos personas que puedan hacer esos informes, pero se estima que el rango de mártires cristianos oscila entre un nuevo mártir cada cinco minutos o uno cada hora.

¿Qué detalles ha oído sobre la persecución anticristiana?

El informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada indica que la intolerancia al cristianismo está aumentando en China y Corea del Norte. El gobierno chino está tomando medidas drásticas contra los sacerdotes que considera disidentes, y también, ha ordenado la eliminación de cruces y otros símbolos religiosos de los edificios de la Iglesia. El presidente de China ha descrito al cristianismo como “una infiltración extranjera”. Corea del Norte, tiene un sistema de estratificación social “Songbun”, que determina el acceso de una persona a necesidades tales como alimentos, educación y atención médica. Clasifican a las personas usando 51 categorías, y cuanto más baja es la puntuación de una persona en la escala en esas categorías, más se clasifica como “hostil” al régimen. Identificarte como un cristiano, te derriba en el orden jerárquico. China, ha indicado que puede implementar un sistema similar. En Siria e Irak, la situación para los cristianos es terrible. El éxodo masivo de cristianos en Iraq ha amenazado con cerrar una de las Iglesias más antiguas del mundo. ISIS y otros grupos militantes islámicos, han cometido genocidio en Siria e Irak. En enero de 2017, ISIS agarró a un cristiano por no continuar con los pagos de “jizya” islámica, algo así como dinero de protección, que se le imponen a los cristianos. Cuando no pudo pagar porque no tenía ingresos, y resultando herido en un bombardeo, las fuerzas del ISIS, lo golpearon y lo ataron de pies y manos en una cruz, en una celda solitaria. Él escapó, cuando otra explosión de una bomba, causó que sus captores huyeran. En Siria, la población cristiana se ha desplomado de 1.7 millones a 500,000, una disminución de dos tercios en cinco años. Los yihadistas arrasaron partes del monasterio de San Elías en Siria, que data de hace más de 1.500 años. En Mosul, Iraq, en 2016, los combatientes de ISIS, emitieron la siguiente declaración en altoparlantes en toda la ciudad: “Les ofrecemos (cristianos) tres opciones: el Islam, el contrato Dhimmi que implica el pago (del impuesto islámico jizya), y si rechazan esto, no hay nada mas que la espada. “Los gobiernos no han intervenido para detener el genocidio y llevar a los extremistas ante la justicia, lo que viola la Convención de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Castigo del Crimen del Genocidio”. En India, ha aumentado la hostilidad hacia los cristianos, bajo el gobierno hindú de la extrema derecha del primer ministro Modi.

¿Qué podemos hacer?

Necesitamos educarnos más antes que nada. Animaría a los Católicos a ir a www.cruxnow.com y buscar el artículo de John Allen, “Los Católicos de EE. UU. se preguntan qué hacen los obispos por los cristianos perseguidos.” Necesitamos orar por nuestros hermanos y hermanas perseguidos, y también exigimos que nuestros líderes electos  planteen este problema a los países que perpetran o fomentan esta persecución. No podemos permitir que los lazos económicos o estratégicos nos impidan abogar por la libertad religiosa para aquellos que están “ojos que no ven, corazón que no sienten”.

Las preguntas para el Arzobispo Aymond pueden enviarse a: clarionherald@clarionherald.org.

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