La Cuaresma es más que distinguir entre el pescado o el pollo

aymond    ¿Cuál es su punto de vista personal, sobre la Cuaresma?
    Estos 40 días, nos permiten reflexionar sobre los 40 días de Jesús en oración, y en ayuno en el desierto en preparación para su ministerio público, que condujo a su muerte y resurrección. Cuando nos acercamos a la muerte y resurrección de Jesús, abrazamos estos 40 días de Cuaresma para orar, ayunar y hacer obras de caridad, para que podamos celebrar dignamente la Semana Santa. También usamos este tiempo para escuchar su llamado a la conversión de nuestras vidas.
    ¿Qué podemos cambiar?
    Muchas veces decimos que el cambio es bueno, ¡pero es bueno, excepto cuando me afecta! Dios nos llama durante estos 40 días para identificar una acción o actitud en nuestras vidas que necesitamos cambiar o convertirnos. Esperanzados que, cada uno de nosotros va escuchar esa llamada. Dios no nos llama a la conversión de manera hostil pero de una manera compasiva que nos recuerda que somos profundamente amados por él. Él quiere lo mejor para nosotros. De la manera como él ve nuestras vidas, él quiere que nos veamos a nosotros mismos, como él nos ve. Ve nuestra bondad y él también ve nuestra fragilidad, pecado, fracaso y debilidad. Él nos llama a identificar, no sólo la acción que podemos necesitar cambiar, sino la actitud que necesitamos cambiar. ¿Qué hay en mi corazón que necesito cambiar, para poder vivir una vida más amorosa con él, y con los demás?
    ¿Cuáles son los requisitos de la iglesia, durante la Cuaresma?
    La iglesia nos da un mínimo de lo que debemos hacer – es decir, abstenerse de comer carne los viernes de Cuaresma, y ambos, ayuno y abstenerse de comer carne el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. ¡Pero debemos hacer más! Francamente, como sabemos, no es gran sacrificio en la Arquidiócesis de Nueva Orleáns el abstenerse a comer carne los viernes. De hecho, la mayoría de nosotros comemos mariscos, toda la semana. Pero, me he asombrado con el número de consultas y llamadas que he recibido, tal como, ‘¿Esta cuenta como carne?‘ ¿Cuenta el cocodrilo como carne? ¿Cuenta como carne la tortuga? ¿Las aves cuentan como carne?” Nosotros podemos buscarle tres patas al gato, todo lo que queramos, pero al hacer esto, creo que nos estamos perdiendo de la realidad, que se supone que la penitencia es para abrirnos. La penitencia no es conveniente. Abrazamos la oración, el ayuno y obras de caridad, no porque sean convenientes, sino porque ellos, nos obligan a pensar y actuar de una manera diferente. También, he recibido solicitudes de personas, que quieren estar exentos de abstinencia en ciertos Viernes de Cuaresma. Mi respuesta ha sido, si recibes esta exención, usted tiene que transferir esa disciplina para otro día. Simplemente, no podemos excusarnos de la penitencia. En el Evangelio, Jesús dice que, algunas cosas pueden abordarse sólo por la oración y el ayuno. Por lo tanto, podemos seguir buscando la ley al pie de la letra, pero, es el espíritu de la ley lo que realmente cuenta. ¿Como estoy ante Dios, antes de esta Cuaresma, podría decir que me estoy negando algo, o estoy haciendo algo adicional que permita ampliar mi corazón, y mi espíritu, para convertirlo en más amor a Dios, y a los demás, y llevarme a un cambio de actitud? Este sacrificio, combinado con la oración, trae la conversión.
    ¿Cómo fue su vida de Cuaresma, cuando era un niño?
    Cuando yo era niño, dejé de comer caramelos, y fui bastante fiel a eso. Ya he empezado a elegir una penitencia que se relaciona directamente a esa área de mi vida que quiero cambiar, ha sido más difícil ser fiel a eso todos los días de Cuaresma. Por ejemplo, puede ser muy difícil, amar más a los demás o dejar de juzgar a los demás, o ser más paciente con los que dicen lo peor de mí. Puede ser difícil, colgar el teléfono celular a una persona, que escucharla y estar presente para esa persona. Puede ser difícil, pasar más tiempo con la familia. Pero esas son las cosas que realmente pueden cambiar nuestros corazones. Por lo tanto, cuando hacemos esas cosas, no seremos capaces de llegar a la Pascua y decir, “Oh, yo he vivido esto fiel completamente.” Pero, podemos llegar a la Pascua y decir, “He crecido en esta Cuaresma. Mi corazón es más grande de lo que era antes del Miércoles de Ceniza, y he cambiado una acción o actitud que me ha traído más cerca a Dios y a los demás”.
    ¿Si las personas fueran realmente veraces consigo mismo, es difícil para ellos encontrar esa debilidad que necesitan cambiar?
    No creo. Podemos usar esta imagen. Dejemos que Dios mantenga un espejo y, luego, con él, mírate a ti mismo. Jesús es apacible y compasivo. Creo que Jesús, está más dispuesto a decirnos cómo nosotros podemos experimentar una conversión. Cada uno de nosotros sabe algo en nuestras vidas que necesitamos cambiar en orden para poder ser una persona más amorosa. Una de las cosas, que sé que es más frecuente hoy – que necesita cambiarse – es el uso de la Internet. Estoy hablando de la cantidad de tiempo que pasamos en la Internet, el tiempo que pasamos en nuestros teléfonos celulares, y los sitios que visitamos, que no van a ayudarnos a crecer espiritualmente. Estos son ejemplos de áreas de la vida que necesitan atención y oración en nuestros días modernos.
    Última pregunta: ¿Realmente cuenta el cocodrilo?
    El cocodrilo es un pez. No es carne. Mucho se ha dicho de la carta que envié hace muchos años a un granjero de cocodrilo, asegurándole que, el cocodrilo, es aceptable para comerse durante la Cuaresma. No olvide – la conversión del corazón es verdaderamente lo que Dios nos está llamando hacer durante estos 40 días. Tenemos que aceptar esa llamada en nuestras vidas.
    Se pueden enviar preguntas para Arzobispo Aymond clarionherald@clarionherald.org.

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